
Reclamación de deudas
Te deben dinero y no lo cobras. Nosotros lo reclamamos
Reclamamos impagos de particulares y de empresas. Analizamos tu caso, te decimos qué posibilidades reales tienes de cobrar y nos ocupamos de todo el procedimiento.
Así funciona
Un proceso claro, sin sorpresas y con un abogado al frente
Esto es lo que pasa desde que nos escribes hasta que recuperas tu dinero.
Nos cuentas tu caso
Nos explicas qué te deben, desde cuándo y con qué documentación cuentas: facturas, contratos, pagarés, mensajes. Con eso reservamos tu cita con el abogado que va a llevar el asunto.
Consulta con un abogado especialista
Revisamos tu documentación a fondo, valoramos si la deuda está prescrita, qué posibilidades reales hay de cobrar y cuál es la vía más eficaz. Cada impago tiene su propia historia.
Reclamamos y damos la cara por ti
Requerimientos, negociación con el deudor, acuerdos de pago cuando interesan más que un juicio, presentación del procedimiento y seguimiento hasta el cobro. Te decimos siempre lo que hay.
Qué reclamamos
Todo tipo de impagos
Empezamos siempre por la vía extrajudicial, con un burofax de requerimiento, y pasamos al procedimiento monitorio o a la demanda si no funciona.
Facturas impagadas entre empresas
Obras y servicios prestados y no abonados. En los impagos comerciales la estrategia suele ser distinta que en una deuda entre particulares.
Alquileres atrasados
Rentas que no llegan y que, cuanto más se dejan correr, más difíciles son de recuperar.
Préstamos entre particulares
Dinero prestado a familiares o amigos, incluso sin contrato firmado. Se puede reclamar, y te decimos con qué margen real.
Pagarés y cheques devueltos
Efectos impagados que abren una vía de reclamación propia y normalmente más rápida.
Indemnizaciones pendientes
Cantidades reconocidas que nadie ha llegado a abonar.
Sentencias sin ejecutar
Cuando ya ganaste el juicio y no has visto el dinero, lo que toca es la ejecución de sentencia y el embargo de bienes del deudor.
El tiempo juega en tu contra
Cuanto antes reclames, más fácil es cobrar
El primer motivo es legal: las deudas prescriben, y según el tipo de reclamación el plazo puede ser de cinco años o de mucho menos.
El segundo es práctico: cuanto más tiempo pasa, más patrimonio puede haber desaparecido y más difícil es localizar bienes con los que responder. Una deuda de hace tres meses se cobra mucho mejor que la misma deuda de hace tres años.
Como también somos economistas, analizamos la solvencia real del deudor y el tratamiento fiscal de la deuda antes de decidir si compensa ir a juicio o buscar un acuerdo.

Preguntas frecuentes
Sobre reclamar una deuda
¿Cuándo es reclamable una deuda?
Mientras no haya prescrito. Según el tipo de reclamación el plazo puede ser de cinco años o de mucho menos, así que lo primero que hacemos en la cita es comprobar si tu deuda sigue viva.
¿Qué documentación necesito para reclamar?
Lo que tengas: facturas, contratos, pagarés, transferencias, mensajes. En la consulta revisamos qué acredita la deuda y qué conviene reunir antes de empezar.
¿Merece la pena reclamar si el deudor no tiene dinero?
Es justo lo que analizamos antes de empezar. Miramos la solvencia real del deudor y si compensa ir a juicio o buscar un acuerdo. Un procedimiento ganado que no se puede cobrar no le sirve a nadie, y preferimos decírtelo antes que después.
¿Por qué insistís tanto en reclamar cuanto antes?
Por dos motivos. El legal: las deudas prescriben. Y el práctico: cuanto más tiempo pasa, más patrimonio puede haber desaparecido. Un deudor que hoy tiene una nómina o un inmueble a su nombre puede no tener nada dentro de dos años.
¿Puedo reclamar dinero prestado a un amigo o a un familiar?
Sí, también sin contrato firmado. Lo que hay que ver es con qué se puede acreditar el préstamo —transferencias, mensajes, testigos— y qué vía es la más eficaz en tu caso.
¿Se pueden reclamar también los intereses y las costas?
Sí. Además del principal reclamamos los intereses de demora y las costas del procedimiento cuando procede.
¿Te deben dinero? Vamos a recuperarlo
Revisamos tu documentación, te decimos si la deuda es cobrable y te damos un plan claro. La consulta tiene precio cerrado y se descuenta si contratas el procedimiento.
Todo bajo el mismo techo
